Mitos sobre el BDSM

Leyendas y mitos sobre el BDSM, secretos del placer prohibido

Existen muchos mitos sobre el BDSM y el placer que provocan estas prácticas eróticas. Muchas personas piensan que nunca disfrutarían de una relación BDSM, otras que estas prácticas están relacionadas con el dolor intenso, también hay quien piensa que son prácticas depravadas, desaconsejables, etc., y sin embargo, todos estos mitos sobre el BDSM son falsos, cada vez son más las personas que disfrutan incluyendo prácticas BDSM en sus relaciones.

En esta ocasión vamos a repasar los principales mitos sobre el BDSM y todo lo que incluye esta práctica erótica.

Qué es el BDSM

BDSM es un acrónimo que incluye los términos bondage, disciplina, dominación, sumisión, sadismo y masoquismo. Todas estas prácticas tienen sus peculiaridades, aunque todas ellas están ligadas a prácticas eróticas con un nexo en común, se trata de sexualidades alternativas, que provocan un aumento de la satisfacción y el placer en quienes las practican.

El término es bastante reciente, si bien es cierto que este tipo de prácticas han existido desde siempre. El acrónimo BDSM surge en el año 1991 para sustituir al concepto de sadomasoquismo, una palabra que, en aquellos tiempos, tenía un contenido muy negativo.

El BDSM surge en ambientes homosexuales exclusivamente masculinos, poco a poco estas prácticas se van abriendo a nuevos públicos hasta la actualidad, hoy en día son infinidad las personas que practican BDSM como parte de su sexualidad.

BDSM, mucho más que sumisión

Quizá el mayor de los mitos sobre el BDSM es la creencia popular de que se basa exclusivamente en un juego de sumisión. Es cierto que la mayoría de las prácticas BDSM tienen una base de sumisión en la que una de las partes domina a la otra, sin embargo estas prácticas ofrecen mucho más.

Bondage, sumisión y dominación forman parte del BDSM, y de hecho, la mayoría de prácticas relacionadas con el BDSM tienen una base de dominación, sin embargo, también entran otros conceptos como el sadismo, una práctica relacionada con ciertas dosis de dolor que multiplican el placer.

A continuación analizamos los principales mitos sobre el BDSM y todas las leyendas que rodean a este mundo.

El BDSM se basa en técnicas abusivas

El BDSM nace de un acuerdo entre dos o más personas, por lo tanto, siempre que haya libre consentimiento y todas las personas acepten los acuerdos previos, no se estará cayendo en un abuso, sino que estas prácticas formarán parte de un acuerdo, en el que todos los implicados estarán de acuerdo en lo que va a suceder a continuación.

Muchas personas piensan que el BDSM está basado en comportamientos abusivos, sin embargo, esto es precisamente parte del juego, pero siempre se parte de un acuerdo previo, en el que se coordina el grado de humillación o dolor que se está dispuesto a aceptar.

En el BDSM existe otro acrónimo, SSC, estas siglas hacen referencia a las prácticas seguras, sensatas y consentidas, tres conceptos imprescindibles a la hora de disfrutar del BDSM.

El hombre es el que domina, la mujer es sumisa

Quien conoce el mundo BDSM sabe perfectamente que estos roles no siempre son así. El BDSM es igualitario, es decir, los roles no tienen por qué seguir lo que dictan los géneros o las convenciones sociales habituales. A muchas mujeres les gusta ser dominadas, pero también cumplir un rol de dominación activa, por eso son muchas las parejas que practican BDSM juegan con distintos roles, independientemente de su género.

Películas y libros como 50 Sombras de Grey han hecho pensar que es siempre el hombre el que adopta una actitud dominante, sin embargo no tiene por qué ser así.

El BDSM es para personas que no disfrutan con el sexo

Otra falsedad muy extendida es que las prácticas BDSM son para personas que no llegan a disfrutar del sexo en plenitud, y por lo tanto deben buscar vías alternativas que les proporcionen un placer intenso.

Es cierto que sexualidad y BDSM son dos conceptos muy ligados, pero no sustituibles. Una persona que disfruta con el sexo puede buscar otro tipo de sensaciones con el BDSM, al revés, una persona con algún tipo de trastorno sexual no va a disfrutar más con prácticas BDSM.

Todas las relaciones BDSM incluyen un cierto grado de dolor

Falso, las prácticas BDSM no tienen por qué incluir técnicas sádicas o masoquistas. Una relación basada en la dominación no tiene por qué basarse en el dolor físico, y de hecho podemos evitar causar dolor a la otra persona si así lo acordamos.

En la mayoría de las relaciones BDSM hay un cierto grado de dolor físico, siempre consentido y regulado por ambas partes, sin embargo, no es obligatorio, se puede disfrutar mucho de prácticas sexuales BDSM sin necesidad de incluir esta parte.

El BDSM es peligroso

No, al menos no debe serlo. Todas las prácticas BDSM deben llevarse a cabo en entornos seguros, con material especialmente fabricado para este tipo de relaciones y en entornos libres de peligros.

Establecer palabras de seguridad y disfrutar de estas prácticas en entornos libres de peligros ayuda a disfrutar sin generar malentendidos ni poner en riesgo la integridad física de ninguna persona.

BDSM en VibraShop

Como veíamos al principio, el BDSM es mucho más que bondage, también incluye otro tipo de prácticas. En VibraShop disponemos de todo tipo de juguetes eróticos relacionados con las prácticas BDSM, un catálogo en el que podrás encontrar todo lo que necesitas para disfrutar de prácticas bondage, disciplina, sumisión y mucho más.

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